Del concepto a la acción
ChanTwin ha dado un paso decisivo en su desarrollo: pasar de la teoría al trabajo de campo. Tras meses de diseño, el proyecto se ha materializado en el despliegue de una red de sensores en el Parque Natural de las Lagunas de Torrevieja y La Mata, encargados de recoger datos ambientales y sociales que alimentan el gemelo digital.
Una red que conecta naturaleza y tecnología
El parque, reconocido internacionalmente por el convenio RAMSAR y parte de la Red Natura, afronta retos derivados de la presión turística, la expansión urbanística, la agricultura intensiva y la explotación salinera. En este contexto, la sensorización se convierte en una herramienta clave para entender mejor los procesos naturales y sociales que conviven en este espacio.
El despliegue inicial incorpora distintos tipos de sensores, cada uno diseñado para vigilar una dimensión clave del Parque:
- Boyas en la laguna: registran la temperatura y la salinidad del agua, parámetros esenciales para la vida de especies como la artemia salina y las aves acuáticas.
- Sensores de caudal: colocados en las entradas de agua, permiten anticipar cambios en la salinidad y sus posibles efectos en el ecosistema.
- Sensores de ruido y temperatura en las zonas forestales: ayudan a diseñar mapas de bienestar que identifiquen tanto áreas tranquilas para la fauna como espacios de refugio climático para los visitantes.
- Sensores de afluencia de visitantes: situados en accesos y puntos estratégicos, ofrecen datos sobre la distribución de personas en el parque y su impacto en la gestión de los recursos.
- Sensores de humedad del suelo: miden la variación en saladares secos y húmedos, hábitats de gran importancia comunitaria.
- Sensores de satisfacción y sentimiento: transforman, de forma agregada y anónima, la percepción de los visitantes en datos que ayudan a mejorar la gestión turística.
- Observatorios inteligentes de aves: integran visión artificial y sonido para identificar especies en tiempo real y comprender cómo responden al entorno y a la presencia humana.
De los datos al conocimiento
Cada sensor aporta información que, integrada en el gemelo digital, permite correlacionar fenómenos: cómo la meteorología afecta a la laguna, cómo la afluencia turística incide en el ruido o cómo varía la humedad en función del uso del suelo. Estos datos enriquecen modelos de inteligencia artificial que facilitan la gestión proactiva del parque y la simulación de escenarios de futuro.
Un laboratorio vivo de sostenibilidad
Este despliegue marca un punto de inflexión: el Parque Natural se convierte en un laboratorio vivo de innovación, donde la tecnología y la naturaleza se dan la mano para garantizar un turismo más equilibrado.
Con los sensores ya en funcionamiento, ChanTwin no solo mide parámetros: transforma el Parque Natural en un sistema capaz de conocerse y gestionarse a sí mismo. Este despliegue abre la puerta a una gestión más proactiva, basada en evidencias y sensible a la experiencia tanto de la naturaleza como de las personas.
Es un hito que demuestra que la tecnología, aplicada con propósito, puede ser una aliada de la conservación. Y sobre todo, es un primer paso hacia un modelo de turismo sostenible donde los espacios naturales dejan de ser observados a distancia para convertirse en protagonistas activos de su propio futuro.
