La gestión de un parque que no se entiende sin su gente
El Parque Natural de las Lagunas de Torrevieja y La Mata es mucho más que un espacio protegido. Forma parte de la Red Natura y está reconocido por el convenio RAMSAR, pero también convive con una intensa presión turística, urbanística y agrícola. En este contexto, la gestión no puede limitarse a la labor técnica: requiere de una implicación real de quienes viven, visitan y estudian el territorio.
ChanTwin lo tiene claro. Su propuesta de gemelo digital no solo se apoya en tecnología avanzada e inteligencia artificial, sino también en el conocimiento local, la colaboración institucional y la ciencia ciudadana.
Asociaciones locales como generadoras de datos
La innovación tecnológica por sí sola no garantiza la sostenibilidad. Para que un gemelo digital sea realmente útil, necesita alimentarse de datos diversos, constantes y conectados con la realidad del territorio. Aquí es donde el papel de las asociaciones locales resulta decisivo.
Proyecto Mastral
En Torrevieja, colectivos como Proyecto Mastral llevan años recopilando información meteorológica a través de una red de estaciones y observadores voluntarios. Estos datos, que reflejan fenómenos cotidianos como la temperatura, la humedad o el viento en la ciudad, se convierten en un complemento imprescindible para ChanTwin. Al contrastarlos con los registros del parque, es posible demostrar con evidencias la diferencia entre el entorno urbano y el natural: un argumento poderoso para visibilizar el valor ecosistémico de las lagunas como refugio climático.
Faunatura
Del mismo modo, Faunatura aporta su experiencia en educación ambiental, seguimiento de aves y voluntariado. Su participación refuerza la capacidad del proyecto para detectar cambios en la biodiversidad y, al mismo tiempo, involucra a la ciudadanía en la conservación. Esto no solo genera más datos, sino también más conciencia y compromiso social.
La importancia de estas colaboraciones va más allá de los números. Gracias a ellas, ChanTwin no se limita a medir variables físicas, sino que conecta con la historia, la cultura y el conocimiento acumulado por quienes llevan décadas observando el parque. Se trata de un conocimiento que no se puede replicar con sensores, pero que es fundamental para interpretar lo que los datos técnicos muestran.
La ciencia ciudadana como motor de innovación social
El papel de la ciudadanía no se limita a la observación pasiva. ChanTwin incorpora mecanismos para recoger la percepción y satisfacción de los visitantes, tanto a través de sensores como de encuestas y actividades participativas. Estos datos se convierten en insumos para medir el impacto turístico no solo en el ecosistema, sino también en la experiencia humana.
De este modo, la ciudadanía se convierte en protagonista y fuente de conocimiento, ampliando lo que la sensorización técnica por sí sola no puede captar: emociones, percepciones y usos sociales del parque.
Un modelo colaborativo replicable
El enfoque de ChanTwin muestra que la innovación en sostenibilidad no se construye únicamente con algoritmos y sensores, sino también con alianzas humanas. La combinación de universidades, administraciones públicas, asociaciones locales y ciudadanía genera un modelo de gobernanza participativa que puede servir de ejemplo para otros espacios naturales.
La clave está en que el proyecto no concibe los datos como un fin en sí mismo, sino como una herramienta para mejorar la gestión, la participación social y la transparencia. Este modelo colaborativo convierte al Parque Natural en un laboratorio vivo que no solo responde a sus propios retos, sino que también abre el camino para que otros espacios naturales adapten y repliquen la experiencia.En definitiva, ChanTwin demuestra que cuando ciencia, tecnología y comunidad trabajan juntas, los resultados trascienden lo local: se convierten en referencias exportables para un futuro más sostenible.
